Punto culminante

El café está caliente en las tazas y cada uno se posiciona en la sala del café como puede y quiere. Los del té, extraña especie, beben también su brebaje caliente venido de Sri Lanka. Todos tenemos nuestra taza del trabajo, esas tazas de una higiene más que dudosa que sólo aceptamos en el trabajo, nunca en casa tendremos tazas así de sucias, tazas de proyectos europeos, de congresos, de merchandising variado. Siempre hay un silencio que hay que cortar, siempre hay alguien que lanza un tema. Siempre hay alguien que ataca en el pelotón. Los temas siempre variados, salvo los que corresponden al funcionamiento de la empresa, recurrentes claro. A veces se empieza con política y se termina en el cine. A veces se empieza con el precio de las tomateras y se termina hablando de tráfico de estupefacientes. Un día no recuerdo como salió una charla de bicicletas y lo fácil que es pedalear en Holanda que todo es llano, frase un poco cuñado, dicho sea de paso. “Hay cuestas en Holanda” dije. La Amstel Gold Race resonaba en mi cabeza, sus colinas verdes, sus pueblos ordenados y perfectos. Ese imaginario de un ideal de la Europa del norte que algunos tenemos. Mis compañeros primero no me creyeron del todo, luego un poco más, ah sí, en Maastricht hay alguna colina, ah sí, el extremo norte de las Ardenas. Un macizo montañoso de bosques frondosos entre Francia, Bélgica, Luxemburgo, Alemania y Holanda. Tierra de jabalíes. El ciclismo y las retransmisiones televisivas permiten afirmaciones de este calibre, sin haber puesto un pie en Vaals, municipio más al sur de los Países Bajos que ve pasar cada año la carrera, podemos conocer la topografía holandesa. Viajar sentados en el sofá, viajar limitando las emisiones de carbono. Un Google Street mucho antes de que a un ingeniero de Silicon Valley se le ocurriera.

El laberinto de Drielandenpunt. El laberinto más alto de Holanda.

Los holandeses tienen efectivamente en la provincia de Limburg, la más meridional, una colección de cuestas. La Amstel Gold Race, si miramos en un mapa su recorrido, es un no parar de ir a buscar tal y tal repecho de Limburg para acabar recorriendo los más de 250km que conforman la carrera masculina. Lo mismo que les sucede a los flamencos que van a buscar los bergs empedrados en todas sus carreras. Una vuelta a la provincia patrocinada por una cerveza, el inicio del tríptico de las Ardenas que forma con la Flecha Valona y la Lieja Bastogne Lieja. Los que venimos de provincias montañosas con muchas cuestas desconocidas, ante los recorridos ciclistas siempre tenemos esa frustración de por qué no pasa la Volta por aquí, por qué la Vuelta ignora este puerto, por qué no se hace una carrera de un día aquí. Los de Limburg, los holandeses, tienen mucho menos qué elegir. Sus debates eternos, sus blogs alternativos, deben ir de como encadenar la subida a la granja de fulano con la subida al barrio zutano. O de asfaltar el camino de casa mengano. En Limburg, fuera de ahí no hay ni debate.

Cuando nos terminamos el café cada uno vuelve a su despacho, delante su ordenador a proseguir con sus excels. Muchas veces los temas tratados durante el café generan dudas, nuevas preguntas, necesidad de confirmar. Un poco de wikipedia, un poco de Google, y respuestas obtenidas. Hace poco confirmé que en China se producía aceite de oliva. Aquel día de las Ardenas, quería confirmar que la colina más alta de la Amstel, el Drielandenpunt, es cercano al Vaalserberg, el punto culminante de Holanda. Y sí, en cierta manera el Vaalserberg, con los 324 m sobre el nivel del mar, es el punto más alto de Holanda continental. Pero, inocente de mi, había olvidado las islas caribeñas holandesas, la minúscula isla paraíso del turismo verde de Saba y su volcán Mount Scenery y sus 888 m de altitud. Preguntar el punto más alto de Holanda es una pregunta trampa de Trivial.

Igual los holandeses que se quejan de la falta de originalidad de los recorridos en su país tienes sueños extraños de carreras en sus territorios del Caribe.

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Un comentario sobre “Punto culminante

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  1. Qué callado tenias que escribías sobre ciclismo en un blog!!!! Muy bueno el articulo. Viste la carrera? Qué bestia Van der Poel!!! Ni táctica, ni entrenamiento especifico, ni nada. Por no tener, no tenia ni miedo a quedar el ultimo, solo le valía ganar, no como al resto que iban a rueda con la esperanza de entrar entre los 5 primeros.

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